ChikiOtaku

1ras impresiones Anime: Kyoukai no Rinne

Si hay algo por lo cual se distinguen las distintas obras creadas por Rumiko Takahashi, es que suele crear mundos exóticos donde la magia es real e incluso, deidades y mundos espirituales  se entrelazan para provocar caos en el mundo humano.

Por clásica trayectoria, Rumiko suele manejar un equilibrio de personajes que son el punto y partida para contar sus historias; mientras que un protagonista trae consigo una vida ajetreada, su contraparte suele manejar una serenidad algo implícita, aunque con posibles vías de locura.

Kyoukai no Rinne relata la dura vida de un Shinigami, el cual, por razones que no detallaremos (para así evitar spoilers), se ve obligado a realizar la ardua tarea de guiar a las almas en pena por la rueda de la reencarnación, todo con el fin de evitar que dichos espíritus se transformen en demonios. Es así como Rinne Rokudo tratara de llevar su vida escolar al tiempo que se conjuga con su trabajo espiritual.

Como co-protagonista se encuentra Sakura Mamiya, chica la cual posee cierta habilidad de notar distintas situaciones sobrenaturales en su entorno. Hechos que pasan desapercibidos a ojos de otros humanos. De carácter noble a la vez que sumamente gentil, comenzara a ayudar a Rinne con su trabajo como Shinigami.

De forma muy sutil hasta parecer natural, el humor tan conocido por los seguidores de la autora japonesa, se encuentra más que presente. Es aquel toque de transformar eventos tan genuinamente alocados en situaciones “cotidianas” a fin de crear momentos hilarantes sin ser tan profundos en su propio contexto.

El resultado de esto es el poder llevar una animación bastante fluida, cosa que sabe darse a sí mismo Kyoukai no Rinne. Incluso podría decirse que si comparamos estos primeros capítulos con su obra impresa, la sucesión de eventos es mucho más rápida quitando elementos que no son tan necesarios para relatar la historia.

Originalmente su manga, se centra más en crear situaciones guiadas a eventos que destilen humor. Es una formula ya vista con anterioridad en otra obra previa a esta. Ser algo tan profundo y “serio” como llego a ser Inuyasha no es el fin de ser de aquí.

Visualmente nos encontramos con un anime bastante sólido. El propio diseño de personajes es fiel a los bocetos de su autora. En cada momento mantiene un perfecto detalle de estos: cada gesto, cada movimiento ayudan a dar más peso a la narrativa del momento. Su música ameniza los escenarios con arreglos y estrofas que esconden en ellos algo fantasioso.

Si llegaste a amar lo absurdamente hilarante que llego a ser Ranma ½, esta obra puede llegar a ser una buena recomendación para ti: personajes problemáticos, situaciones absurdas que conectan con el siguiente eslabón de la historia conjugando a la vez un sutil toque de romance.

Hasta el momento la adaptación ha sido acertada, solo falta que se mantenga en la línea.

Imágenes: ©Brain´s Base

Salir de la versión móvil